Francisco Igea, vicepresidente de la Junta y consejero de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior, subrayó la importancia del sector de la automoción como industria estratégica en Europa en una jornada organizada este miércoles por el Intergrupo del Automóvil del Comité Europeo de las Regiones. Asimismo, ha pedido que al plantearse la transición ecológica para un sector tan importante como éste, no se debe pensar únicamente en el producto final y en los objetivos medioambientales, sino también en toda la industria y las personas que dependen de ella, cuyos empleos también hay que cuidar y reforzar adecuadamente.
En esta línea, aprovechar las posibilidades que permite la hibridación de tecnologías y de ese vehículo así como la necesidad del compromiso del Gobierno de España y de la Unión Europea para apostar por el vehículo híbrido y por una transición sensata algunas de las cuestiones que trasladó también en el evento. En esta línea, el vicepresidente ha enfatizado en la necesidad de ayudas y tiempo para este sector. El próximo Marco Financiero Plurianual, el Next Generation EU, los Fondos de Recuperación y Resiliencia y todo tipo de recursos “deben también poder ser utilizados en la medida de lo posible, para ayudar a modernizar esta industria en Castilla y León, en España y en el resto de fábricas de Europa y seguir dando pasos en lo relativo a hibridación, inversiones e I+D+i”.
En su intervención, centrada en los retos del vehículo híbrido, el vicepresidente de la Junta ha afirmado que al pensar en una transición tecnológica no solamente deben considerarse las necesidades de los consumidores urbanos, sino que hay que ser realistas pues, actualmente, incluso en las ciudades, la red de puntos de recarga eléctrica es muy pequeña y seguramente extenderla al medio rural no será un proceso rápido ni exhaustivo.
Hoy en día los vehículos híbridos y particularmente los híbridos enchufables, deben desempeñar un gran papel para alcanzar una transición adecuada hacia un sector de automoción aún más respetuoso con el medio ambiente. “Apostar todo al vehículo eléctrico o a otras tecnologías muy disruptivas supone renunciar a la madurez de las tecnologías térmicas actuales y de sus redes de abastecimiento, su autonomía y sus facilidades”, indicó Igea.
I+D+i
Otro tema destacado en esta intervención del representante de Castilla y León en el Comité Europeo de las Regiones ha sido la petición de apostar por la I+D+i, desarrollar inversiones en bienes de equipo y organizar cambios en los procesos de fabricación, pero también fomentar la adaptación profesional de muchos trabajadores. Al hilo de este apunte, Igea manifestó que si desde la UE se da facilidades a esta industria “se estará protegiendo a sus trabajadores, contribuyendo a crear muchos puestos de trabajo también en el nuevo modelo de movilidad sostenible, segura y conectada”.
El sector ha sufrido mucho con el coronavirus por bajadas de la demanda, con la crisis de los semiconductores, por paradas de las cadenas de montaje y está sufriendo por las exigencias medioambientales. La industria de automoción debe ser un sector prioritario, ha abundado Igea, y por ello los fondos europeos deben ayudar a modernizar las fábricas, fomentar la hibridación y facilitar la digitalización de las plantas y la transformación de las unidades productivas para adaptarlas mejor a los nuevos vehículos híbridos más acordes a las exigencias europeas impuestas por las denominadas “politicas verdes”.
Igea ha compartido con otros representantes europeos el permanente contacto de la Junta con los principales fabricantes asentados en la región de cara a las estrategias de presente y de futuro para este importante sector industrial, que supone un 25% del total del PIB industrial autonómico. Para Castilla y León, esta industria de es uno de sus pilares económicos, con la presencia de varias plantas ensambladoras y más de 150 proveedores que generan de forma directa e indirecta cerca de 40.000 puestos de trabajo. Además, cabe recordar que existe todo un ecosistema empresarial alrededor de la industria de la automoción y se ha desarrollado el clúster de automoción de Castilla y León (Facyl), que agrupa a más de 75 socios de todo tipo, que suman entre ellos más de 30.000 trabajadores.
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